- Grupo A: proteínas animales, grasas y aceites, vegetales.
- Grupo B: Cereales y harinas.
- Grupo C: Frutas dulces.
- Grupo D: Alimentos ácidos (frutas).
Líneas generales de la dieta:
- Alimentos del grupo A pueden combinarse entre si, y con un alimento del grupo B.
- Alimentos del grupo C pueden combinarse entre si, y con un alimento del grupo B.
- Alimentos del grupo B no pueden combinarse entre si.
- Alimentos del grupo D solo pueden consumirse individualmente.
La banana y la leche no están incluidas en ninguno de los grupos, puesto que tienen combinaciones químicas propias.
Observaciones:
Yema y clara de huevo (cruda o cocida), coco, café, levadura, y muchas variedades de te son compatibles con cualquier comida por ser considerados neutros.
Evitar:
Bebidas alcohólicas, caramelos, comida enlatada, pimienta negra, clavo de olor, canela, mostaza, pickles y vinagre.
No consumir carne de cerdo y derivados.
Pan: para ser menos fermentable, debería ser hecho completamente con harina natural y ser consumido 24 horas después de cocinado. Asimismo debería ser tostado o por lo menos calentado al horno.
No fumar.
Beber un vaso de agua al levantarse y antes de acostarse a dormir.
Importante: Para evitar conflictos químicos, es esencial dejar pasar entre las comidas por lo menos 4 horas y media. No consumir nada entre comidas.
- La capacidad de crear tu propia VISION para tu vida, luego plantearte unas metas concretas (CAMP).
- La capacidad de controlar tus miedos y el miedo a lo desconocido.
- La capacidad de gestionar tu energía para poder conseguir tus metas y enfrentarte a los obstáculos.
Es de ese último punto que hablaremos aquí. Gestionar tu energía se tiene que efectuar en varios niveles: espiritual, mental/emocional y físico.
El siguiente mapa resume los puntos más importantes a tomar en cuenta:
Nuestro estado mental determina la salud de nuestras decisiones que son las que determinan nuestro destino. Cuando nos encontramos en un estado mental saludable, nuestras decisiones suelen ser saludables. La salud mental depende de tres variables:
- El enfoque o sea hacia donde diriges la atención. ¿Estás pensando en lo que quieres o más bien en lo que no quieres o temes? ¿Estás nutriendo la ilusión o tus miedos?
- Tus pensamientos o bien tu conversación interior, ese flujo incesante de cosas que te vas contando a ti mismo/a a lo largo del día y que sirven o bien para validar tu poder personal y como persona o bien para derribarte.
- Tu estado físico que a su vez depende de otras variables que comentaremos más abajo.
El mantenimiento de tu salud mental exige cierta disciplina. En primer lugar, asegúrate de enfocarte en lo que quieres, no en lo que temes, es decir en la solución en vez del problema. En segundo lugar, vigila tu conversación interior: tu puedes ser tu peor enemigo/a o tu mejor fan. Elige lo segundo: date apoyo sistemático y celebra tus logros. ¡Ojo! No confundas apoyo con falta de responsabilidad. Si cometes un error o una imprudencia seguirás siendo responsable de los mismos. Tienes que aceptar y asumir esta responsabilidad, forma parte de tu crecimiento. Pero no se trata de auto-flagelarte después sino de aportar respuestas constructivas a los problemas que hayas causado a los demás. Para ayudarte a mantener la disciplina mental es de gran ayuda la práctica de la meditación de la que hablaremos en el apartado siguiente.
He aquí un ejercicio sencillo que ayudará a mantenerte enfocado en tus logros en lugar de tus fracasos. Crea un diario con dos columnas en cada página. Escribe cada noche en la primera columna todas las cosas positivas que hayas conseguido este día (decisiones, actos, ideas, interacciones sociales etc.) y en la otra todas las cosas negativas... No hace falta que hagas nada más. No juzgues, no castigues, ni nada... Solo rellena esas dos columnas cada noche y observa cómo en pocas semanas, la columna de tus logros habrá aumentando de tamaño, mientras la de tus fracasos habrá disminuyendo. Esto ocurre por el mero hecho de enfocar tu atención en tus actos.
A nivel físico, encontrarás muchas formas de mantener cierta higiene en tu vida (alimentación, ejercicios y sueño). Pero recuerda que tu salud mental, dependerá igualmente en gran medida de tu postura. Se ha observado una gran correlación entre el estado anímico y la postura física (en ambos sentidos). A nadie le sorprendería ver a una persona deprimida con la espalda y los hombros encorvados, pero ¿sabías que adoptar esta postura te puede llegar a deprimir? Camina y siéntate con la espalda recta. ¡SONRIE! a la vida para que ella te devuelva esa sonrisa.
Mi padre, que cómo te lo había contado era médico, aconsejaba a sus pacientes el ejercicio de caminar como uno de los mejores (y el más natural) de los ejercicios físicos: camina 30 minutos al día, a una velocidad moderada (solo para subir un poco tu ritmo cardíaco). Eso es suficiente para contrarrestar la vida sedentaria.
En cuanto al sueño todos sabemos que hacen falta entre 7-9 horas de sueño para una vida saludable y un nivel de energía óptimo, aunque en realidad sea más importante la calidad del sueño. Un yogui avanzado, por ejemplo, no necesitará más de 4 horas. De todas formas, recuerda que “a quien madruga Dios le ayuda” y eso no es solo un tópico. Se trata de sincronizar tus biorritmos con los de tu medio.
A nivel de alimentación te recomendaría investigar y probar la dieta Gracie, elaborada por la familia del mismo nombre (creadores del Jiu-Jitsu brasileño). Después de probar muchas dietas, esa me pareció la más acertada ya que no se trata de una dieta para adelgazar sino precisamente para optimizar tus niveles de energía manteniendo un cierto nivel de alcalinidad en tu sangre. Fue desarrollada para evitar enfermedades el día de un combate importante y para optimizar la respuesta física del combatiente.
En Licencia para Vivir, te hablé de la importancia de gestionar tu tiempo, espacio y dinero como parte de la gestión de tu energía porque gestionar tu energía, empieza por gestionar bien tus recursos. A modo de reflexión, te planteo aquí algunas ideas:
- Resulta algo curioso, pero ¿has observado como la gente que no dispone de espacio, en general tampoco dispone de tiempo?
- Disponer de espacio no significa siempre tener un espacio más grande, sino a veces sencillamente un espacio más ordenado.
- Los problemas no se solucionan siempre aportándoles “algo” (una solución), un nuevo ingrediente. A veces solo se trata de quitar algún ingrediente de la ecuación. Pregúntate no solo lo que puedes hacer sino también lo que puedes dejar de hacer en relación a un problema o a tu gestión de tiempo. En cuanto a tu espacio ¿que podrías quitar que no hace más que estorbar?
- Ten en cuenta que ordenar tu espacio físico ayuda a ordenar tu mente. En regla general, puedes considerar que cualquier objeto (o prenda) que no hayas utilizado durante el último año, es un objeto que probablemente no volverás a usar nunca más y que solo sirve para quitarte espacio (¡y energía!). Sácalo de ahí, véndelo o mejor regálalo y vuelve a poner en circulación a tu alrededor la energía creadora para que te traiga cosas nuevas. Si no creas el espacio necesario, no puede entrar nada nuevo ni en tu mente ni en tu armario.
- En fin, gestionar es ponerle atención a las cosas. Enfocarte en ellas y distribuir los recursos de la forma más eficaz posible. O sea realizar una distribución eficiente de los mismos. Gestiona tu dinero. Pon atención y decide cómo te lo gastas. Prioriza tus gastos y usa los presupuestos. Recuerda que gestionar tampoco significa aferrarte a tu dinero...
¡Sé inteligente: utiliza la Inteligencia Universal!
“La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional un leal siervo.
Hemos creado una sociedad que honra al siervo olvidándose por completo del regalo.”
Estás palabras son, como bien sabes, de Albert Einstein.
El trasfondo de este pensamiento es que todo existe ya como energía en el Universo y que es suficiente sincronizarse con esta energía para que se materialice. La Inteligencia Universal administra estas energías y la intuición es una de las formas para comunicarnos con esta inteligencia.
Hablar con la Inteligencia Universal implica adoptar ciertas actitudes y desarrollar ciertas capacidades que enumero a continuación:
- Apertura. Es verdad que hay muchas formas de comunicarse con la Inteligencia Universal pero ante todo hay que adoptar una actitud de apertura. Nadie puede negar la existencia de los ultrasonidos pero no los podemos escuchar. ¿Quiere eso decir que no existen? ¿Estás abierto/a a escuchar la voz de la Inteligencia Universal, tu propia intuición?
- Escucha Activa. Oír y escuchar son dos cosas diferentes. Una es percibir sonidos y la otra requiere ponerle atención a lo que se oye. En coaching, hablamos de escucha activa en la que tu escuchas... ¡hasta el punto de desaparecer! Esto quiere decir que, ante todo escuchas con una actitud relajada, sin enjuiciar ni opinar y tampoco pensar en tu respuesta. Recuerda que la Inteligencia Universal se puede comunicar contigo mediante intuiciones pero también mediante coincidencias. Cuando hablo de “escucha” activa, me refiero a ambas cosas a la vez. Tienes que aprender a escuchar tus intuiciones pero también el tintineo de las coincidencias que ocurren a diario en tu vida. ¿Te sientes capaz de iniciar una escucha activa de los mensajes de la Inteligencia Universal?
- Meditación. La meditación, de la que hemos hablado antes, es escucha activa. Observas sin enjuiciar. Observas para ver. Ver y darte cuenta. Ver y sentir lo que la vida te dice. La vida es algo que se siente no se piensa.
- Lectura de los Sueños. Una de las formas que a menudo adopta la Inteligencia Universal para comunicarse contigo es mediante los sueños. Recordar tus sueños de forma sistemática es posible si haces el esfuerzo cada mañana al despertarte. Podrías incluso acostumbrarte a irlos anotando en una libreta. No desesperes si al principio te resulta difícil recordar lo que has soñado, solo te falta entreno.
- Renunciar a la lucha. Acepta que no estás solo/a y déjate llevar, por un momento, por el flujo de la vida. Es prácticamente imposible que la Inteligencia Universal se pueda comunicar contigo si no te relajas ni un solo momento. Hablo de relajarte y de adoptar una actitud de aceptación de lo que es. Como la actitud de un/a viajante en un autocar, expectante y dispuesto/a a la aventura pero que acepta que, en este momento, no es el conductor. Se relaja y disfruta del viaje gozando anticipadamente de lo que va a llegar. ¡Relájate! ¿Cómo? Crea un pequeño espacio para ti y entra en contacto a diario con la naturaleza.
- Adoptar la actitud de “No Sé” (tipo Zen). Una de las actitudes más liberadoras que puedas adoptar hacia la vida y quizá la de mayor apertura posible es decir (o reconocer) que no sabes. Cuando dices “no sé” con una actitud positiva, te dispones a recibir aquello que necesitas saber. Creas un vacío, un espacio en el que este saber puede entrar. Tu “no sé” se transforma en un maravilloso instrumento de aprendizaje y comunicación con el Universo. Tu humildad, combinada con la apertura y la escucha activa se verán recompensadas con creces. Quizá sea la razón por la cual la gente más sabia de este mundo dice con tanta frecuencia que lo que más sabe es que no sabe... Aprende a decir: “no sé” con una sonrisa.
- Preguntar. “Preguntando se llega a Roma”... Si no sabes cómo ir hacia tus objetivos o qué paso tomar, pregunta a la Inteligencia Universal. Adopta una actitud de humildad, relájate y emprende la escucha activa. Relájate con la confianza de que tu pregunta encontrará respuesta. Ten fe y... ¡paciencia!
Para finalizar, un dato interesante... Al parecer la mayor parte de los inventos o teorías que cambiaron nuestras vidas tuvieron lugar en alguno de los 3 Bs (en inglés Bed, Bath or Bus) o sea en la cama, en el baño o en un autobús. ¿Recuerdas a Arquímedes corriendo desnudo por las calles?
En la presentación de Licencia para Vivir en Barcelona (Dic.09) se me planteó una pregunta sobre la intuición que puedes ver en este vídeo (podrás ver la totalidad de la presentación desde la portada de esta web.
¡Medita!
Se ha hablado mucho de la meditación últimamente. Hay quien piensa que meditación es reflexión profunda pero no es así. También se tiende a confundir meditación y visualización y no son lo mismo. La meditación es un ejercicio de enfocar la mente y observar sin reaccionar. Es un acto de presencia, estar realmente presente en el momento actual, no en el futuro (miedos) ni en el pasado (culpas).
¿Por qué meditar? Nuestros pensamientos condicionan nuestras emociones que a su vez condicionan nuestras actitudes. Y nuestras actitudes condicionan nuestras decisiones y actos que a su vez condicionan los resultados que cosechamos o sea nuestro destino.
Se dice que la mente es atravesada a diario por unos 50.000 pensamientos, la mayoría de los cuales resultan totalmente inútiles a no ser porque desgastan la mitad de nuestra energía... La meditación es un instrumento de adiestramiento de la mente para aprender a controlar y dirigir esa energía creativa en lugar de malgastarla. No podemos parar el flujo de nuestros pensamientos pero podemos ser más conscientes de nuestra actividad mental para no vernos arrastrados por ella. La idea principal es aprender a no reaccionar, sino a dejar que los pensamientos pasen. Ultimamente se trata de desarrollar la capacidad de elegir los pensamientos útiles (para el momento presente y los que sirven para aumentar tu poder personal en lugar de mermarlo - ver sección anterior).
Existen muchas formas de meditar, se puede meditar sentado/a, acostado/a, caminando, con los ojos abiertos o cerrados, en silencio o con música, con mantra o sin nada etc. Lo que yo te sugeriría es empezar ya. Se trata de ir desarrollando una nueva costumbre o sea que lo importante será la repetición, no la intensidad ni la duración del ejercicio. No se trata de meditar 5 horas en un solo día sino de hacer un par de meditaciones cortas cada día (de 3 a 10 minutos cada una)...
He aquí unos ejercicios concretos que puedes probar:
- Uno de los ejercicios básicos de meditación es sentarse con la espalda recta (para no dormirse y favorecer el flujo de energía en la columna vertebral, en postura de loto (o no) e ir contando tus respiraciones. Una respiración es una inhalación + una expiración. Cuenta hasta 10 y vuelve a empezar, tratando de calmar tu mente. Concéntrate en el flujo de aire que entra por la nariz y penetra el cuerpo (siente como entra frío luego sale caliente...). Si te equivocas, vuelve a empezar (sin juicios ni enojos... no se trata de castigarte, solo de recuperar la concentración...). Hazlo un par de veces al día durante unos 10 minutos. Durante este espacio de tiempo trata de observar tus pensamientos sin reaccionar. Déjalos pasar sin intentar resolver ningún conflicto o situación. No es momento para planificar ni recordar o evaluar nada sino de calmar la mente y de estar aquí presente, en cuerpo y alma. Nada más.
- Otro ejercicio que me gusta también es la meditación activa caminando: derecha, izquierda, derecha, izquierda... pasos conscientes y respiración consciente. No creas que será fácil coordinar los pasos y la respiración... Esta podría ser más larga unos 20-30 minutos.
Recuerda, lo importante es la costumbre de meditar no hacerlo de vez en cuando durante mucho tiempo para compensar.
Existen también instrumentos de ayuda a la meditación en forma de música suave (o sonidos especiales...) o bien meditaciones guiadas. Son buenas ayudas pero hay que saber que nadie puede hacer el trabajo por ti, tampoco se pueden reemplazar años de práctica por una música especial.
Cuida de tu Niño/a Interior
El niño o la niña interior es nuestra fuente de energía positiva, creatividad e ilusiones pero también puede ser una fuente de miedos irracionales y un freno a nuestro crecimiento y desarrollo personal. Eso es debido a la cantidad de traumas que hemos podido sufrir durante la etapa de la niñez. Por lo tanto, es importante sanar y mantener una buena relación con nuestro/a niño/a interior. Recordar y honrar todas las cosas que en la niñez nos hacían felices y nos apasionaban. Los sueños, las ilusiones, los placeres etc. Gran parte de nuestro potencial como personas yace ahí dentro con ese niño o niña.
Estas son algunas de las preguntas que te haría tu coach para ayudarte a sanar y reencontrarte con tu niño/a interior, una de tus mayores fuente de energía:
- ¿Qué es lo que te gustaba hacer cuando eras pequeño/a?
- ¿Cómo jugabas? Qué te hacía reír?
- ¿Cuales eran las actividades que te hacían sentir que el tiempo volaba?
- ¿Que cosas te daban miedo?
- ¿De que forma y con qué te consolaban cuando te enojabas?
También te podría proponer los siguientes ejercicios:
- Si sientes miedo, desilusión o frustración o incluso algún impulso que no logras descifrar del todo, colócate en un lugar tranquilo, cierra los ojos y haz 3 o más respiraciones profundas y conéctate con la primera sensación o imagen que te venga a la mente. ¿Cuando fue la primera vez que te sentiste así? Conecta con este niño o niña que sigue estando ahí dentro de ti: ¿Que le pasa? ¿Que te pide? ¿Que necesita? Acércate a el/la desde el/la adulto/a que eres ahora y acógelo/a en tus brazos. ¿Serás capaz de mirar a esta criatura con amor y compasión? ¿Con todo el amor y la compasión del mundo? Porque se lo merece. Eso y más porque esa criaturita eres tú. Sigue siendo tú. ¿Serás capaz de acunarla en tus brazos y darle comprensión y sosiego desde la persona adulta que eres ahora? Pregúntale lo que le hace falta. Casi seguro que es amor y respeto. ¿Tiene miedo? ¿Se siente herida? ¿Que le daría esa persona adulta que eres hoy a una criatura que se siente así? Dáselo. Abrázate y ¡dátelo! Ahora, fíjate en la persona o personas que te hicieron sentir así y perdona y libérales (también liberándote a ti mismo/a de estos sentimientos). Recuerda que merecen todo tu amor y comprensión porque en esos momentos lo que hicieron lo hicieron de la forma que mejor sabían.
- Imagína que estás paseando solo/a en una playa solitaria... A lo lejos divisas una criatura de unos 5-6 años jugando sola en la arena… Te acercas y la miras a la cara y reconoces el/la niño/a que fuiste hace años. Mira y conéctate con su sonrisa, su ilusión, sus ganas de jugar... Abrázala, juega y habla con ella. ¿Qué te dice? Escúchala con amor, con compasión... con interés sincero y verdadero. Participa de sus juegos. ¿Qué le gusta hacer? Déjale que te cuente, que te diga cómo quiere que sea su vida, cuales son sus ilusiones, sus miedos etc... Mira, escucha y participa. Sobre todo no la critiques ni intentes acallarla o justificarte ante ella. Abraza, acaricia, comparte y ama.
- Escribe una carta (con la mano con la que normalmente escribes) a tu niño/a interior contándole todo lo que te gustaría que supiese, todo lo que sientes por él/la, incluso puedes contarle alguna confidencia, algún secreto que ya siendo más mayor te ocurrió. Después cámbiate el bolígrafo de mano y ahora que sea tu niño/a interior quién te responda.
Ese niño o niña con los que has estado trabajando siguen vivos dentro de ti, llenos de creatividad e ilusión. Tienen unas enormes ganas de seguir jugando,… están esperando a que tus abrazos, tus sonrisas y tus mimos … Quieren hacer muchas cosas y están deseando ayudarte a sacar el enorme potencial que llevas dentro.
Coloca una foto bonita de cuándo eras niño/a en tu cuarto o en un lugar dónde la puedas ver a menudo y háblale, cuéntale como ha ido tu día, intima y dale las gracias por ser un/a compañero/a tan incondicional. En cuanto te acostumbres a estar en comunicación permanente con él/la, verás que muchas de tus reacciones de hoy, muchas de tus aprensiones o aquellas cosas que te hacen sentir diferente de los demás vienen de esa “personita”. Esa pequeña persona que necesita amor, refuerzo y compasión.
Se han hecho estudios sobre niños en condiciones similares de alimentación e higiene pero con trato diferente. Algunos recibían caricias y cariño a diario mientras que otros solo recibían los cuidados sanitarios estrictamente necesarios. Los primeros llegaron a desarrollarse de forma sana y saludable mientras que la mayoría de los demás prefirieron renunciar a la vida ¡y se dejaron morir!
¿Ha recibido suficiente amor tu pequeña persona? ¿Hubiera querido más? Hoy el/la adulto/a que eres tiene la responsabilidad de dárselo y de cuidar de ella a diario.
Aquí tienes el mapa de las 20 licencias. Podrás descargarlo en PDF registrándote en esta web.